27 octubre 2008

Burn After Reading

Alguien bendiga la fascinación que sienten los hermanos Coen por la avaricia monetaria humana... más aún si está personificada por idiotas. ¡Qué joyas filman estos señores!


La más reciente se llama Burn After Reading, y para mí es un ajedrez audiovisual en el que todos los personajes creen que ser el rey, pero en realidad son poco más que peones de un sistema que los lleva a espiarse unos a otros.

El laberíntico guión parece no tener ni pies ni cabeza, mezclando a lo loco muchos chantajes, agentes secretos, fitness, la C.I.A., los rusos, citas por internet, un hacha y una silla mecedora muy pertubantes. Si intentara describirles la trama entera los dejaría deprimidos, pero Burn After Reading es todo lo contrario, gracias a un trabajo actoral a "volumen 11" y a la mano firme de estos Coen. Una vez más sorprenden con su minimalismo estético y cero efectista, dejando que sea la propia historia, sin recursos ni aditivos pajeros, la que nos entretenga. Por momentos, parece un híbrido entre Tarantino y Seinfeld, pero no se equivoquen, esta punketada nihilista surca caminos que sólo los Coen saben hacer tan bien.


Hablando de actores, dudo que les pase desapercibida la siempre fiable Frances McDormand (atención a la escena con el cirujano plástico, todo un clásico instantáneo), o el eterno cabreado de John Malkovich, pasando por un genialmente idiota Brad Pitt, sin desmerecer a un actor que sale en miles de películas, pero que nunca podemos señalar por nombre una sola de ellas.

Me refiero a Richard Jenkins, quien aporta un necesario corazón en este mosaico de hienas hambrientas, encabezadas por el genial JK Simmons.

Hasta aquí mis comentarios. En realidad no quiero arruinarles ninguna sorpresa, así que van a tener que confiar en mi recomendación y verla hoy mismo en el cine.

24 octubre 2008

Eels: Gratis

En la página oficial de Eels se pueden descargar cuatro canciones de un concierto que dio la banda en Manchester, 2005. Están Ok.

El link es: http://www.eelstheband.com/eels_blinkinglights_deluxe.php

OJO: Sólo hasta el martes 28.

15 octubre 2008

¿Por qué ya no compro discos?

Hoy me desperté más temprano que de costumbre, me puse a ordenar los cds de casa y caí en cuenta que de unos buenos años para acá, casi todos son copiados. Es más, en estos diez meses que van del 2008 he comprado sólo cuatro. Para los curiosos: Sleater-Kinney (The Woods) porque costaba 5,95 €; Nine Inch Nails (Ghosts) porque es NIN; Kevin Johansen (The Nada) porque fuimos al concierto y me provocó apoyar a este talentoso tío (la reseña viene en camino); y We All Fall (la maqueta de una banda local) porque el baterista es pana y sólo costaba 4 euros.

¿Y cuántos me he bajado de internet? Más de los que tengo tiempo de escuchar. (Aprovecho para recomendar Momofuku de Elvis Costello). Es un vicio y no siento el menor remordimiento por hacer esto.

Para poner las cosas en perspectiva (bueno, en MI perspectiva), les invito a viajar unos 15 años en el tiempo hacia Venezuela, mi país (¿sigue siendo"mi país? Sur o no Sur... en fin, divago).

Escuchen,

Muchos detractores de las descargas de internet vienen del primer mundo. Cuando yo era un jovenzuelo QUERÍA tener los discos, y no es que el dinero no me alcanzara (por supuesto que no me alcanzaba para comprar todo lo que quería - algo que agradezco dados los pueriles gustos musicales en vías de desarrollo que tienen todos los muchachos entre 12 y 18 años, por poner una edad). Lo que pasaba era que no se conseguían los discos.

Me tocó vivir la época de secundaria en Barquisimeto y en las tiendas no se vendían sino discos de Guns n' Roses y Nirvana. ¿Sonic Youth? más probable era ganarme el premio gordo del Kino Táchira. Recuerdo que para "tener" el primer álbum de Pearl Jam tuve que perseguir a un coñodesumadre del colegio como 3 grados mayor que yo porque era el único afortunado que lo tenía en cd. Había que entregarle un cassette y pedirle que te lo grabara en nombre del rock. A veces te pedía que le brindaras algo en la cantina; otras no te pedía más nada, pero se tardaba años en devolvértelo. Ese día llegabas a casa derechito al reproductor y adelantabas hasta el final del Lado A a ver si el mojón había tomado la precaución de no cortar una canción por la mitad.

Hasta donde yo sé, nadie nunca tomó esa precaución.

en la foto: veinticuatro canciones cortadas a la mitad

Pero uno era feliz con su arsenal de cassettes magnum, todos choreados de sus papás y regrabados hasta la saciedad. Si de algún modo se pudiesen desenterrar las capas de grabación de las cintas magnéticas de cualquiera de esos cassettes, tendríamos una alucinante (y si, muy bochornosa) memoria antropológica de nuestra adolescencia. Para los curiosos, la mía iría más o menos así: "Merenguito mix" a los 10 años; Roxette a los 11; Vanilla Ice a los 12 (don't fucking ask); Iron Maiden a los 13 (hey, me siguen gustando los discos más viejos); Nirvana a los 14. A los 15 abrieron una tienda de alquiler de cds (¿rockets? ¿alguien?) y la cosa mejoró bastante. Pero seguía teniendo todo en cassette.

Esa tendencia a grabarlo todo mutó hacia los discos quemados una vez que dicho proceso se hiciera asequible. En otras palabras, que lo normal siempre ha sido tener una copia y no el original.

Volviendo a los detractores del primer mundo, quisiera dejar claro que sus discos no llegaban a países cagados como los de uno. ¿Qué se supone que debíamos hacer? ¿Viajar a Miami a comprarlos? Gracias a Napster y Bit Torrent, por mencionar sólo dos, tuvimos la oportunidad de "escuchar" la música que queríamos pero no teníamos forma de obtenerla. Fuck you, Lars Ulrich, btw.

Otro punto en este sermón es la calidad de los discos que sí se conseguían. Hubo unos años en los que se editaron discos en Venezuela. Y se hacían como todo en el país, a los coñazos. Recuerdo que cuando compré el disco negro de Metallica (once again, don't fucking ask) abrí la caja y el "librito" consistía en una hoja doblada por la mitad. Su resplandeciente blanco papel bond se mofaba en mi cara. No tenía mini poster, ni letras, ni un carajo. Hago un inciso para decirles que esta historia tuvo su final feliz: intercambié mi librito chimbo por el de verdad a un pequeñajo vecino, como condición para grabarle algún cassette. Bueno lo del final feliz fue para mí.

Algunos cds venían con la carátula mal impresa. Y el diseño del disco en sí era reemplazado por "un copy-paste" todo en negro, en el que no faltaban el logo de Rodven y el infame slogan "el disco es cultura".

Y costaban igual que los importados.

Para mayor agravante, (poner vocecita de Joe Pesci en Arma Mortal 2:) cuando no te jodía la disquera, te jodía la discotienda (fin de la vocecita). Una vez fui a comprar The Joshua Tree y en la tienda quedaba sólo uno, de edición nacional. Como no quería pagar por él, me dijeron que la semana siguiente llegaría ese mismo disco pero importado, y que si lo compraba podía ir a cambiarlo luego por el otro.

¿Verdad que mi incredulidad da pena ajena? Fast forward a octubre de 2008 y aquí tengo mi Joshua Tree chimbo. Tanta fobia le agarré que no me provocó comprar la edición aniversario con los extras (tema del que hablaré en los próximos párrafos).

Una vez vi un disco de Cake (Comfort Eagle) a 1,99 euros y lo compré aunque ya lo tenía. Sentí la necesidad de hacerle saber a la tienda que si rebajasen los cds ese precio se los compraríamos siempre (eso y que NO SE LOS COMPRAREMOS mientras cuesten 18 euros, de los cuales 16 serían para la tienda y 2 para repartir entre el artista, la disquera y los intermediarios).

En otra ocasión fui a comprar uno de Pearl Jam (Riot Act) y al llegar no me lo quisieron vender. La razón: no lo habían inventariado aún:

Yo: "Bueno, apunta ahí que vendiste uno"
La tienda: "Es que el que hace eso no está hoy"
Yo: "Pero ya vine hasta aquí. Te recuerdo que hace un par de horas llamé para asegurarme y ustedes me dijeron que podía venir a comprarlo"
La tienda: "Tendrá que ser mañana. Hoy no te lo podemos vender"


total que...

Éstos nunca me pidieron que lo bajara al día siguiente


Con el tiempo cayó la hegemonía de las discotiendas y sus servicios (y ofertas) mejoraron un poco (poquito). Entonces, las disqueras volvieron a jodernos. Esta vez con re-ediciones.

Resumiendo, como la canción de la pulga y el piojo, ya no es que se consigan o no, que sean de buena calidad o no, que te los quieran vender o no, que sean caros o no... ahora resulta que sacan "ediciones especiales" DESPUÉS que uno ha comprado el disco, tentándote (patéticamente) a que pagues de nuevo por el mismo producto. ¿Entonces cuál es la lógica? ¿Esperar un par de años por si sacan uno mejor? Y mientras espero ¿puedo bajármelo? ¿iTunes? No gracias.


¿Saben una cosa? Estoy cansado de que me traten como aquel tipo del colegio que tenía "Ten". ¡Viva la Download, Señoras y Señores!

02 octubre 2008

Anti-Sinergia: los proyectos paralelos de Pearl Jam

Tenía tiempo con ganas de ofrecerles los siguientes bits de información. A estas alturas, ya no son noticias, pero igual vamos. Se trata de trabajos en pararelo hechos por los integrantes de Pearl Jam, los cuales van desde lo curioso hasta lo genial, pasando por lo bochornoso. A mí me divierte imaginar qué aporta cada uno al sonido de la banda. Así por ejemplo, podemos comenzar con Mike McCready, quien participó en el tributo Experience Hendrix. Lo sé, no es muy original, pero al menos se copia de alguien que vale la pena copiar.

Matt Cameron, por su parte, le ha dado por adentrarse en el jazz, género del que sólo se salva (IMO) el Big Band NewOrleansero. De esto sale un disco bajo el alias de Harrybu McCage, con página en MySpace para quienes gustan sufrir ataques epilépticos.

¿Quieren el disco? Vayan a www.mininova.org/tor/1814141

Quiero destacar la diversificación del sonido PJ que se ha vuelto repetitivo y del cual debería alejarse la banda, cosa que no ha logrado en los últimos dos discos. Ojalá Matt no desahogue por completo la vena y se lleve algo a las próximas sesiones con Brendan O'Brien.

Siguiendo con esto de los trabajos en paralelo, Jeff Ament acaba de sacar su primer álbum como solista y desde ya les digo que si no fuera porque es el bajista de Pearl Jam, dudo que le prestase mucha atención. El trabajo en cuestión se "llama Tone".

y no hace falta que me lo pidan: www.mininova.org/tor/1801443

Admiro la fuerza instrumental del disco, pero creo que menos ego hubiese ayudado a consolidar un buen disco que gusta "pero..." To use the parlance of our times: Debió haber contratado a otro vocalista. Más info en www.pearljam.com/jeffament

Hablando de gentes que no cantan, a Stone Gossard se le volvió a disparar la cocorota creativa en un segundo disco solista que aún no sale, pero tras escuchar dos avances en www.pearljam.com/stonegossard, parece que la cosa promete. Gossard es sin duda el genio creador de la banda, por más que mis amigos lo tilden de muerto de vida (y yo convencido que será él quien acabe con la banda).


Your Flames (live)

Ahora bien, Pearl Jam será Pearl Jam, pero esto es un Paredón, y en los paredones hay que señalar lo desagradable, que para mí es el precio de las canciones que adelanta. Mientras esperamos por un torrent decente, podemos hacer un experimento con You Tube. Busquen el video que quieren, copien la URL y péguenlo en www.vixy.net, que de allí en adelante se explica por sí solo. Luego me dan las gracias.


Finalmente hablemos de nuestro barítono favorito. A Eddie le siguen cayendo mal las omelettes de 9 dólares y la paternidad, según nos deja entrever su reciente participación televisiva cantando Make a Difference. En el siguiente clip pueden verlo como pajarito en grama, rodeado de niños (!!), con una actitud que rezuma "estoy aquí obligado por mi pareja" y una expresión de "Pero qué coño hago yo aquí!". Es duro de aguantar, yo no llegué al final. Eddie, a centrarse...