16 diciembre 2008

2008 en música


En términos musicales, este año fue más de calidad que de cantidad. Como buen "pegado", escuché más discos viejos y me interesé más por clásicos como Patti Smith y Grateful Dead. Aún así, me animo a resumir algunas recomendaciones de los que seguramente seguirán sonando en casa bien entrado el 2009.

Comienzo con mi tardío descubrimiento del señor Kevin Johansen (y único álbum en español de la lista), del cual tuve la oportunidad de escuchar sus 4 discos a la vez. Es la música que más definió estos doce meses. Creo que los cuatro gatos que siguen este blog ya lo conocen bastante bien, pero si has llegado aquí por primera vez, te recomiendo que consigas ahora mismo "Logo" y "Sur o No Sur", alma y corazón respectivos de lo que se siente tener raíces desperdigadas entre dos o más países. Estupendas melodías, mejores letras aún, mucho sentido del humor, herencia multicultural, una voz privilegiada y un espíritu sin egos..., son pocos los elogios para este músico y su genial banda The Nada. Mr. Johansen: you are the Mark Oliver Everett of Latin America.

Quiero colar en esta lista un pequeño disco del 2007 que fue uno de los que más esuché este año y que además, creo, necesita toda la promoción que se le pueda dar. Hablo de "las malas ideas" de Steve Turner, guitarrista de Mudhoney y gran compositor lo-fi. Carente del arrabalerismo grunge de su banda más conocida, este Bad Ideas es un compendio de rock medio folksoso atemporal que suena a clásico desde la primera escuchada. Ayuda que miembros de otras bandas de Seattle presten servicios, pero si esperan conseguir alguna cantada por Eddie Vedder se llevarán un chasco. Si no lo conocen, les espera una agradable sorpresa. Muy, pero que muy recomendable.

Hablando de sorpresas, quiero mencionar aquí el gusto que me dio oír a Beck volver con un disco digno de su fama. La verdad es que tras Guero y The Information, el cienciólogo más funky estaba perdiendo credibilidad. Con Modern Guilt no sólo tenemos un álbum producido con gusto y originalidad, sino repleto de "canciones" buenas. Es el combo soñado de cualquier músico. Puede que Danger Mouse, el productor, se lleve la mayoría del crédito gracias a sus fuertes pinceladas electro-retro, pero no olvidemos que es un servicio que presta al alma cantautora de Beck, que engendra melodías que (sin darnos cuenta) terminamos tarareando a cada rato.

Otra mini-joyita fue Consolers of the Lonely, el segundo disco de los Raconteurs. El primero no servía para una mierda. Éste es un tributo al rock sureño en toda regla, y nos vuelve a recordar que, pasada la fiebre mediática, Jack White aguanta el rol de salvador del rock y portador de la antorcha para nuevas generaciones lerdas que no están muy interesadas en escuchar a señores mayores (y mejores).

El mejor disco del año pertenece a Death Cab for Cutie. Hablo de Narrow Stairs, una avalancha de guitarrazos de principio a fin, que pone en vergüenza a otras bandas que han seguido el camino del "género" guitar-rock (Pearl Jam, Radiohead... aprendan de este disco). Quienes esperaban un nuevo mar de lágrimas entre midtempos y arpegios tendrán que buscar en otro lado, cosa que me alegra porque ganarán seguidores de verdad que apoyen música fuera de las fórmulas, a la vez que de seguro se sacudirán de encima a unos cuantos "posers" odiosos que sólo los escuchan porque la prensa alternativa los tiene como pinacle de lo cool. Dejando de un lado estas diatribas sociales, el disco en sí es de esos que te pones a escuchar y llegas al final del mismo sin darte cuenta del paso del tiempo. Es una maravilla. Hasta declararía a Death Cab banda del año sino fuera por esta otra...

Nine Inch Nails.

Ya saben mi aprecio por la música de Trent Reznor. Así como el seguimiento que le di en este blog a los 2 discos que sacó durante el año. Hoy en día es el único músico que ha sabido entender el impacto de internet en las reglas de juego entre fans, artistas e industria, y si había perdido unos puntos con ese refrito que fue With Teeth, hoy cuenta con mi total respeto. Siento no haber podido asistir a la salvajada de concierto que sigue presentando con la gira de Lights Over..., pero mientras no venga a España, me temo que poco podré hacer para solucionar este asunto. En el primer trimestre, Reznor sacó Ghosts I-IV, un disco doble instrumental, que aunque carente de canciones en el sentido más tradicional, representa una de las mejores muestras del potencial creativo de este señor. Libre de las ataduras agresivo-angustiosas de su faceta más conocida (y cansada), Ghosts le permitió como artista, experimentar a fondo en derroteros iniciados con "Still" en un nuevo abanico de pasajes sonoros. Para completar la hazaña, Reznor regaló parte del disco (8 canciones) desde su página web y ofreció hasta 4 opciones para comprar el resto de la música, adaptadas a cualquier bolsillo. Pasados unos meses, nos destruyó con The Slip, un nuevo álbum que regaló a sus fans y que lo vuelve a poner en la vanguardia musical: el futuro, hoy. Toda esta música está en nin.com y puedes ponerte a escucharla ahora mismo si mis palabras te han despertado la curiosidad. Anda, y deja de leer esto.

Cerrando el año, quiero hacer mención de otras cosillas que salieron por allí que captaron mi atención, pero no me inspiraron a catalogarlas como "lo mejor de". Hablo de Momofuku de Elvis Costello, Third de Portishead, Liverpool 8 de Ringo Starr, The Odd Couple de Gnarls Barkley, Accelerate de R.E.M., y unas canciones regadas de Thenewno2.

¿Qué me perdí?

01 diciembre 2008

apología china

Aclaratoria Inicial:

Para sincerar las cosas desde cero les dejo esta perla: más echo de menos a Axl en un disco de Velvet Revolver, que a Slash y Co. en esta cornucopia auditiva que es Chinese Democracy.


Contexto histórico:

Lo de cornucopia va con todo, porque Axl Rose es de todo menos un tipo sutil y le gusta meterle a cada canción todos los trucos habidos en el canon de Guns, para bien o para mal. Este nuevo disco de "Axl Band" (creo que no tiene moral de llamarse G n' R, así como Queen no debería seguir llamándose así) está más en liga con los dos use your illusion que con appetite, y de hecho, retoma el testigo directamente de "My world" (si, porque el álbum de versiones no cuenta). Ya sin Slash ni McKagan ni Stradlin, al trencitas no le queda otro remedio que alejarse del rock alcohólico de Lies y apuntar hacia la exhuberancia de las canciones menos afortunadas de los mencionados illusions. Ya no hay quien lo controle, y las nuevas canciones parecen monstruos de Frankenstein con suturas entre géneros bastante notorias. Como he dicho, a veces opera en favor de la canción ("Better"... que comienza pero lo que se dice asqueroso) y otras no (If the World, que no termina de despegar)

He aquí el matiz del que hablé en el post pasado.

Ya no existe Guns n' Roses. Y esta es una afirmación más que cimentada por el paso del tiempo. Por el paso de 15 años, amigos. Lejos quedaron nuestros adolescentes internos que crecieron y los adoraron (admítanlo coño, que fue la BANDA MÁS GRANDE DEL PLANETA por un buen tiempo) y eventualmente sufrieron con el espagueti horroroso que terminó de acabar con GnR. Lo que hoy tenemos no es un comeback, sino una ilusión (chico, las vueltas que da la vida...): suena como Guns, pero no es Guns.

Y no importa. Porque suena bien. Hasta ahora pareciera como si detesto el disco, cuando en realidad sucede todo lo contrario.

Sigamos dejando las cosas claras: Axl sucks. Su persona, sus delirios de grandeza, su mojón mental, sus trencitas (sí, hasta con su aspecto físico me estoy metiendo), las palizas que suele propinar a sus parejas, en fin, toda su persona. Pero como ícono de rock es tremendo. Qué otro vocalista pega esos chillidos? Vamos, que puede que hoy nos burlemos un poco (así como hay personas que les encanta meterse con Bruce Dickinson), pero cuando teníamos 15 años nos encantaba toda esta mierda. Capten, el matiz. Axl no ha madurado, nosotros parece que sí, pero a conciencia: Te siguen gustando Welcome to the Jungle y Paradise City?

Si leen este blog con regularidad, puede que recuerden mis mofas sobre Chinese Democracy. Hoy Axl se ríe de último. Así que al final resultó que existía el legendario disco. Había que oírlo, no? Con las expectativas que cabe esperar de una "banda" en la que su guitarrista viste un pote de pollo frito sobre la cabeza, comencé a escuchar el disco y tras unos 15 minutos, mi testarudez se vio vencida por una surreal idea: "esto no está tan mal".


Última apología:

No soy capaz de tomar en cuenta los 15 años que tardó Axl en terminar el disco para apreciar este álbum. Lo que suena es lo único que cuenta. El resto es carne de cañón para blogs. Tampoco es que me pasé quince años sentado esperando por el disco sin hacer nada. Por mí, pudo haberse tardado 15 años más si sus pendejas razones se lo exigían. Segundo, no creo que deba menospreciarse un disco basándose en si puede ser reproducido o no en vivo. Sabemos que Axl suena así por la magia del estudio ¿y qué? yo no pienso ir a un concierto, así que me da igual que cante o no cante... si en el disco suena Ok, es suficiente para mí. Nadie va por ahí diciendo que Sgt. Pepper's es una cagada porque los Beatles no podían tocarlo en vivo. Y no, no estoy comparando entre los dos discos, porsia.


Especie de Reseña:

Curiosamente, el trasfondo del disco me ha dado más para escribir que la música en sí. Pues bien, Chinese Democracy está compuesto por 14 mp3... perdón, canciones, las cuales paso a comentar según me han inspirado tras escucharlas unas pocas veces: 1. Chinese Democracy: Buen rocker, aunque un tanto Ni fu ni fa; 2. Shackler's Revenge: el lado arrabalero y corrosivo, buenas partes de guitarra y un Axl chillón en plena forma (parece mentira); 3. Better: posible single; 4. Street Of Dreams: ahora mismo no recuerdo mucho de esta canción; 5. If The World: sosa; 6. There Was A Time: es el "estranged" de este álbum, típica canción épica, faltan trompetas y coristas negras; 7. Catcher In The Rye: outtake the Use your Illusion... me agrada la melodía; 8. Scrapped: no recuerdo esta canción; 9. Riad N' The Bedouins: poderosa, buenas guitarras, recomendable; 10. Sorry: otra balada épica, está ok; 11. I.R.S.: debería ser el próximo single; 12. Madagascar: no la recuerdo; 13. This I Love... tampoco; 14. Prostitute: ídem.

No he tomado en consideración las letras porque son típicas del Axl más peleón y más llorón (hay otro?). Tampoco me he detenido en los músicos que lo acompañan, pero baste decir que tocan a cabalidad (y que mi única crítica es si en verdad hace falta ponerse un pote de pollo frito sobre la cabeza). Los arreglos son muy barrocos para mi estilo, pero al menos la cantidad de auto-periquitos embutidos en cada canción prometen encontrar capas sonoras si nos aventuramos a darle play más de una vez. Voy a dejar esto hasta aquí.

Guns en 2008. Quién lo diría...