19 abril 2007

a la caza de los vegetarianos fanáticos

Hay que ponerle un parado -pero ya- a las proclamas "iluminadas" sobre la autosuperioridad de ustedes vegetarianos lectores. Ok. No son todos, pero cada vez que sale uno con el sermoncito me motiva lo suficiente como responderte:


¿acaso no podemos ser sin señalar quién come qué?



Antes de ir por ahí catalogando a la gente con un canon infantil (procesado y mercadeado por otros) y condenándome al infierno, sería bueno que te informaras sobre los pesticidas y las talas que se hacen para poder sembrar todos los ricos productos de la huerta que tanto os gustan y beatifican. Por si no lo sabías, también allí se matan animales, pero en vano, pues no son para comer. ¿Os es que los bichos no cuentan? Además, si tan Doctor Doolittle eres, deja entonces de usar electricidad y petróleo, porque con cada paseo y gusto que te das le estás chupando la salud al planeta y por ende a tus fauni-aliados.




El hecho que disfrute comiendo de todo no significa que esté de acuerdo con las matanzas crueles. Y sé que mi dinero contribuye, pero no está en mí -sino en los gobernantes- hacer algo al respecto. George Harrison y Hitler fueron vegetarianos. ¿eso los hizo mejores o peores?




Ahora anda a joderle la paciencia a otro, y mientras, te comes unos brotecitos de soya para que te calmen el dedito inquisidor. Gracias.

12 abril 2007

we'll miss you Kurt Vonnegut


(1922 - 2007)
Qué vaina, se nos murió Kurt Vonnegut. Desde hoy nos toca comenzar a asimilar que no habrán nuevos libros como Matadero 5, Cuna de Gato, Slapstick, Madre Noche y muchas otras joyas de la cultura popular. Y es que hoy es un día triste porque este veterano de la Segunda Guerra Mundial fue un maestro haciéndonos reír hasta en los momentos más oscuros. Su voz como autor la consiguió gracias a una sensible puntería para reflexionar sobre los miedos y vergüenzas que permean a la humanidad, y entonces, en vez de criticarnos - o peor aún, sentenciarnos - decidió celebrar nuestra capacidad de hacer el bien ante tanto mal. Gracias Kurt.




And so it goes.

08 abril 2007

300


Leí que en un estreno para la prensa, le preguntaron al director de la película: ¿Cuál es Bush?, ¿Leónidas o Jerjes? y aunque me parece divertida para iniciar una conversación, no puedo dejar de sentir que la pregunta está fuera de lugar, porque si han visto o leído 300 sabrán que se trata de una batalla que sucedió en verdad, pero contada con un recubrimiento de leyenda, magia y exageración acordes con su premisa: una premisa básica, que va al grano y que en ningún lugar muestra señales de reflexión. 300 soldados espartanos emplondan contra miles y miles de invasores persas. Y ya.
Que la manera cómo lo cuentan raya en lo imposible? Si, ¿...y? Si quieres historia, lee un libro de historia, no de historietas.
Así que a todos los que repudian 300 por considerarla violenta, irreal, fascista, homofóbica y banal, les digo: mal por ustedes que perdieron su tiempo y dinero.


Medio mundo sabe que 300 es un cómic firmado por Frank Miller, un tipo que no nos pide perdón por las historias delirantes que cuenta. Es violento, bestia, genial y divertido. La verdad es que nadie nos obliga ni a leerlo ni a que nos guste. La gracia de relatos como Sin City o su versión de Batman es que permiten distraerte, desconectar y -si estás algo estresado- a drenar. No hay mayor pretensión. ¿Por qué habría de haberla? Son cómics, por los clavos de JC!


Y como no hay más pretensión, entonces no hay quinta pata que buscar.

Así que 300 se pasa por alto la historia real de la batalla de las termópilas griegas y nos ofrece una versión mutante de lo que en verdad pasó. Es como esos relatos orales sobre las hazañas de guerreros legendarios a los cuales se les van agregando más y más detalles según pasan de una generación a otra. Es una hipérbole.

Si quieres aprender historia (he dicho y repito), coje un libro, no vayas a un multicine.

Con respecto a las acusaciones racistas y fascistas, eso es rayar en la ridiculez. Para empezar, es una película de acción, no un ensayo intelectual. Y lo peor, el mundo se ha puesto tan "touchy" con lo que es políticamente correcto, que uno debe preguntarse antes de vociferar en contra de la película: ¿qué etnia o nacionalidad o credo le puedo poner a los malos sin que la gente se me arreche?

Ninguno.

Es como criticar que Superman sea blanco! Coño, es que si fuera chino, entonces los coreanos se indignarían... o no?
"Si pero Lex Luthor es blanco, no negro. Racista es que fuera negro o musulmán..."
Pamplinas.
Siempre habrá un contingente amotinado que te acuse por haber hecho retroceder los avances sociales. Pero eso es pura paja. En el mundo hay buenos y malos. En la guerra también los hay, sólo que no se limita a algo tan fácil como que unos son de un bando y otros del otro. Si no eres capaz de comprender esto, no puedes pareciar 300 por lo que es. Sé que sueno asquerosamente elitista, pero es que es el colmo que una peli tan simple, que tiene una intención tan clara y llana, sea deshilvanada en más aspectos de los que realmente tiene. Amigos, no hay profundidad que buscar en 300.
Hay que dejar la ridiculez. Uno no siempre quiere ver pelis de acción, y esto es tan seguro como que uno no estará todos los días con ánimos para ver dramas de Lars von Trier...
A veces un cigarro es sólo un cigarro. 300 es una película de acción que entrega lo que promete. Yo la recomiendo un montón.