27 agosto 2006

El "fracaso" de Snakes on a Plane

El fenómeno de las ya infames culebras en el avión es de pronóstico reservado. Como muchos sabrán, esta es la primera película que tuvo fans antes de su estreno. Las nuevas Star Wars y El Señor de los Anillos no cuentan porque venían de otros medios. Internet ha sido el parque de juegos de miles de personas que gastan su tiempo de ocio (interminable al parecer) en discutir escenas que aún no han visto, en crear afiches promocionales y slogans, concebir secuelas y hasta diseñar camisetas. Saben qué? adoro esta película y todavía no he podido verla.
Mi opinión sincera es que debería estudiarse como fenómeno social y mediático. Demonios, deberían enseñar esta vaina en las universidades. Pero antes de pasar por ingenuo déjenme explicar.
Primero, La expansión de internet. Ya sabemos que la red no es más que una super tienda que vende de todo. Su evolución apunta a esto. Aceptémoslo como tal. Ahora bien, Snakes ha abierto una nueva y fresca ramificación del marketing; tal vez por casualidad, pero ya está aquí. Hace unos años, sólo the Blair Witch Proyect había logrado canalizar la red para generar un furor y una subcultura: y hoy es ejemplo de creatividad publicitaria. Claro, los detractores han apuntado que el apoyo de la comunidad internetera no necesariamente se extrapola a la población en general. NO CREAN ESTO! Esos comentarios vienen de los autoapuntados "analistas de mercado" de Estados Unidos, quienes dicen que Snakes es un fracaso sin querer entender que TODO EL MUNDO tiene internet, no solamente los gringos. Coño, es posible que los "fans" estén desperdigados por varios países: ¿por qué tienen que estar todos dentro de los EE.UU? respuesta= porque para los EE.UU fuera de sus fronteras no hay más que monte y culebras. Culebras... Volviendo a la expansión de internet, voy a ir sin rodeos y dejarles esta joya: Snakes hizo para internet, lo que hizo Orson Welles con La Guerra de los Mundos para la radio.
Segundo, guiones por brainstorming. Desde el anuncio de su filmación, Snakes cobró vida paralela en las mentes de los ociosos quienes, enloquecidos con lo impúdico de su título, comenzaron a maquinar los detalles de esta película. El estudio New Line Cinema les prestó atención y ordenó la filmación de nuevas escenas que estuvieran a la altura de las expectativas. Incluso agregaron la frase del año en boca de Samuel L. Jackson. Ahora bien, no me vengan con el asco que les da que pisoteen el arte con opiniones de personas que no tienen ni idea. Primero, el arte en las películas de hollywood es qué? ron howard? michael bay?... ojalá pudiéramos opinar. Sólo piénsenlo. También puede argumentarse que los estudios se aprovechan de la gente, pues no les pagan por las ideas que aportan. ¿Acaso alguien te ha obligado? Ese es peo de cada quien. Tercero, eso no significa que ahora TODAS las películas se van a hacer así, es más, los ejecutivos odiosos han ponzoñeado toda la diversión con otra justificación del fracaso de Snakes on a Plane, pues estimaban 30 millones de dólares y sólo recaudó 15 en su primer fin de semana. Vaya, que triste se está volviendo el mundo donde la cultura sólo significa cuán grandes son los números que arroja. Detalles como los cambios sociales o las ideas que pueda aportar (ya no hablo de Snakes sino en general) son insignificantes si la suma de recaudación es baja. Pero qué es esto? un concurso de quién lo tiene más grande? Si esto fuera cierto, entonces Scooby-doo sería una de las mejores películas de todos los tiempos. De hecho, ya han descalificado su estrategia de ventas, haciéndonos saber (o creer) que no se repetirá en el futuro. Nos quedaremos sin ver "The Chuck Norris Facts".
El farsante de hoy es el mundo: es quien cree en las razones de los detractores, es quien mide la música por los discos que vende, es quien desestima lo nuevo, es quien se cree superior a otro por ser un "experto". El fracaso es de quien se niega a interesarse por el fenómeno. No hablo de ir a ver la película, ni menos de que guste o no. Hablo de un fenómeno genuino que ha hecho más que cualquier película escapista en los últimos 10 años: IMAGINAR. Traten de asimilar lo potente de este verbo. ¿Qué será del futuro no sólo del arte, sino de la ciencia, en manos de niños que crecen hoy sin imaginación, con todo dado en bandejita? Snakes ha revertido el rol pasivo del espectador. Probablemente sin intención, pero ahí está. ¿Cuál es el fracaso entonces?
Finalmente, asumo que me decepcionaré al ver "Snakes on a Plane" por lo imposible que debe ser superar la diversión de reir con cientos de payasadas creadas y compartidas por tantos ociosos en internet. Todo el asunto deja un agradable sabor. Tengan en mente que no hablo de un entretenimiento sofisticado y además, los films no son más que historias de duran 2 horas. No le cambian la vida a nadie y no hay una que sea imprescindible. Puedes morir tranquilamente sin conocer a Kurosawa o Kubrick. Creeme, todo estará bien.

21 agosto 2006

Andy & Larry Wachowski


¿Por qué?

porque cuando quieren, pueden. Pero casi nunca quieren. Sigan leyendo: The Matrix es una de las mejores películas de ciencia ficción, aunque tiene a Keanu Reeves, pero se lo perdonamos con otras tantas virtudes. Lo que no se puede perdonar es lo conformistas que son Andy & Larry Wachowski. Me imagino que cuando estaban en el colegio eran como el típico flojo que siempre anda calculando cuánto tiene que sacar en el examen final para pasar con 9,6.
Los detesto porque valoran más la estética que la historia. Una imagen no me dice nada. ¿Saben por qué? porque con el bombardeo publicitario constante de este siglo, lo último que necesito es que al comprar una entrada de cine (en constante encarecimiento) para desconectar por dos horas, me las invadan con productos que luego van a tratar de venderme a la salida. Y Matrix vaya que ha sido puteada (disculpen la expresión): lentes oscuros, teléfonos celulares, accesorios, replicas de la cueva de zion, juguetes, y mierdas que no necesitamos.
Una película bellamente filmada es uan joya, pero sólo si tiene algo que decir o contar. Ejemplos: "Schindler's List", "2001: Odisea del Espacio" = estilizadas pero con alma. "Hero" = un comercial de perfumes. Espero me entiendan. Esta saturación de lo banal sólo nos llevará hacia un futuro de expectativas frustradas, relaciones efímeras, tarjetas de crédito desgastadas y polución. ¿Paranoico? Os invito a opinar!
Los Wachowski están en este paredón porque sufren delirios de grandeza. Se creen más arrechos que tu y yo. Se fueron de avaros y dijeron que tenían una trilogía pensada desde siempre. Si claro, yo también. No son Tolkien, ni George Lucas, y ni siquiera les llegan a los tobillos. Han engañado a unos cuantos con la psicobasura intelectual de las secuelas de Matrix, y ni ellos mismos lo entienden. Autorizaron mil versiones de videojuegos, cortos, etc... y desvirtuaron todo lo que habían construido con la primera, mucho más allá de cualquier tipo de redención. El arquitecto? ¿el francés? ¿hombres lobo? ¿Zion? ZION!!! WHO GIVES A FUCK!
No contentos con fastidiarnos con Revolutions, Reloaded y Animatrix (se salvan apenas un par), ahora les dio por producir. Hace poco estrenaron "V for Vendetta", una versión mutante sin alma ni corazón del genial cómic de Alan Moore (cuya reputación ha sido pisoteada por las mediocres versiones fílmicas de todas sus creaciones). Seguro la han visto y puede que les haya gustado. A mi me pareció aburridísima, de hecho no la terminé de ver. Me pareció idiótica. Teñida de falsa pasión (es decir: acción en cámara lenta, música "intensa"...). Si dan con el cómic se darán un banquete.
Para terminar quiero agregar que es difícil decir algo positivo sobre estos guionistas de pacotilla, quienes escribieron, entre otras joyas, "Asesinos" con Banderas y Stallone! - un Tango&Cash moderno pero sin el "cheese" suficiente para hacernos reir. Sin embargo me he propuesto dejar una nota optimista que balancee un poco tanto despotrique. Cito a un amigo y reitero que lo más inteligente que han hecho los hermanos Wachowski es dejar a Neo ciego en la última de las Matrix, sabiendo prever con habilidad lo imposible que es para Keanu Reeves actuar de verdad, en este caso: llorar la muerte de Trinity. De no haber sido así, Revolutions hubiese sido una comedia.
Hoy les disparamos con balas de salva para que se caguen y no den a su público por sentado. Pero con una vuelta más por el lado oscuro los terminaré guindando por las pequeñas pelotas que tienen.
Nuff said.

08 agosto 2006

Jean-Pierre Jeunet


Jean-Pierre Jeunet es un tipo muy cómodo. De las 10 películas que ha dirigido, hemos podido ver 5. El que diga que las ha visto todas nos está cayendo a cobas. Jeunet ha sabido ponerle un sello muy particular a su trabajo, pero ese estilo no es más que una fórmula, aún más delimitada en sus últimas películas con el uso del narrador en off. Como ven, critico el convencionalismo.
Tal vez se preguntarán: ¿Cuál convencionalismo? ¡si el tipo hace historias disparatadas, utiliza ángulos extraños, y se vale de cuantos trucos y recursos estén en el manual! Si claro, pero eso es forma y yo hablo de fondo. Y de fondo, nos vende gato por liebre. A mi me parece que Jeunet trata siempre hacer películas de Hollywood que le salen mal y por eso nos gustan. Porque debo aclarar que, de las 5 que ha hecho, 3 me gustan. Delicatessen utiliza el sonido de forma muy creativa y la historia, aunque tonta, es entretenida.´Sólo pretende entretener y eso no tiene nada de malo, pero para algunos no es suficiente, por lo que se ponen a buscarle la quinta pata al gato (que es como buscarle sentido de trascendencia a una mamarrachada de Joan Miró). La paleta de colores es muy llamativa y acorde con el feeling de lo que está en pantalla. Pero está también dirigida por Marc Caro, quien al romper con Jeunet parece haberse echado tres. La ciudad de los niños perdidos es una maravilla visual y sería difícil criticarla. Tal vez es un poco larga y por ende aburrida, pero eso es de gustos. Es original pero comienza a notarse un motivo recorrente: las tomas bizarras y los colores: ocre y verdoso. (ah, y el actor Dom Pinon).
Amélie es la "cuarta" película de este director. La de alien prefiero no hacerles perder el tiempo con redundancias. Amélie es encantadora y realmente se toma su tiempo para narrarnos un cuento de hadas de los que mucho daño hacen a la gente porque pintan relaciones exageradamente sencillas y superficiales y las rocían con ese vivieron felices para siempre que nada tiene que ver con la realidad. La realidad, por si se preguntan, es la reafirmación diaria y el diálogo y el compartir tanto detalles insignificantes como grandes acontecimientos, que es más de verdad y da mayores satisfacciones y recompensas que ese idílico sueño tipo Blancanieves o Cenicienta, o Barbie, donde no hay problemas sociales ni ecónomicos. Es Amélie distinta a estas chicas? Se justifica ese amor en un mundo de adultos? Si los personajes tuvieran 15 años tal vez pasara, pero por mucha magia (que tiene y de sobra), al final se cae por carecer de ideas. Comienzan entonces las sospechas de Jenuet como posible farsante. Para que no digan que hablo sin saber, hay un peliculilla española de 1953 que utiliza el mismito recurso del narrador para describir los personajes y la historia, en plan pintoresco y ameno, llamada Bienvenido Mister Marshall dirigida por Luis García Berlanga. Así que no crean que Jeunet estaba precisamente inventando nada con Amélie. Para colmo, noten como los colores exploran las paletas de sus filmes anteriores. Debe tener un fetiche con el verde. A mi me huele a comercial y sumando todo lo expuesto vuelvo a preguntar: ¿no será que trata de hacer Hollywood y le sale mal?
Su última película es "El Largo domingo de noviazgo", o mejor dicho Amélie II. Una peli melcochosa hasta empalagar y con una estilización de la guerra al mejor estilo Michael Bay (quién está haciendo cola para ser fusilado, tranquilos). Vaya mensaje está transmitiendo: si la guerra se ve así de cool no debe ser tan mala. Esas son aguas muy profundas y tratarlas con ligereza es irresponsable. Es muy irresponsable. La pelícual es aburrida, banal, refrita! díganme: ¿qué me perdí?, ¿qué fue lo que no entendí? Jeunet ha encontrado su trademark y lo está explotando porque le sale rentable. Pero esas últimas películas dan la sensación de haber estado allí antes.
Por último, su siguiente proyecto es Vida de Pi (de Yann Martel), uno de mis libros favoritos. Trata sobre un chico indio que tras un naufragio donde muere toda su familia queda en un bote salvavidas con un orangután, una cebra, una hiena y un tigre de bengala. Es una celebración de la vida y del amor sin una sola gota de cursilería: es un relato triste que te hace sentir bien. M. Night Shyamalan (uno que tiene todos los numeritos de esta lotería) iba a convertir la novela en film. Luego se dijo que Alfonso Cuarón (dios lo bendiga) iba a dirigirla, pero ahora está Jenuet y por ello les recomiendo que busquen el libro y lo lean y se hagan su propia película antes de que se vean a sí mismos sentados en una butaca ante una pantalla y un narrador en off comience a enumerar los gustos y mañas de los personajes. Preparen, apunten... Ya han visto esa película. No se engañen.
Gracias por leer.

05 agosto 2006

Coldplay

A mis amigos que escuchan Oasis siempre les pregunto: ¿Para qué molestarse, si existen los Beatles? ¿Y para qué Coldplay si está U2? Ambos grupos no son más que la coca cola de dieta del rock. Y de todos modos, ¿quién bebe esa vaina de todos modos? los engañados.

En mi opinión, si deliberadamente haces una carrera en la que buscas que te comparen con quienes vinieron antes (y lo hicieron años luz mejor), ve apostando a que nunca superarás la medalla de plata. Y ese lugar ya de por sí es indignante porque Coldplay en particular no han hecho nada nuevo, no son originales, no tienen un sonido que les pertenezca. Ni siquiera son una banda.

Coldplay es Chris Martin (father of apple) y tres tipos más, quienes salen a veces en los videos. Juntos hacen un rock-pop excelente para radio (esto es despectivo, por si no lo notan) explotando la mismita fórmula una y otra vez sin vergüenza ni compasión. Explico en qué consiste: Intro con un leitmotif que explota luego al final de cada estrofa, con una exagerada prominencia en la mezcla, para que el escucha haga "wow, que rockeros!". La fórmula indica que a la hora de comenzar la estrofa los instrumentos se vayan muy al fondo para que Chris Martin pueda jugar a ser Bono. Y en los coros, oh, ahí es peor. Repetir, repetir, repetir.

Ahora me dirán: ¿En qué se diferencian Yellow, In My Place, Speed of Sound?
No, en serio. ¿Qué las hace ser 3 canciones diferentes?

Me recuerda el chiste: ¿Por qué compran los gallegos (o los de Lepe) varias copias del mismo libro? Hombre, por si lo quieren volver a leer.

Para entender por qué Coldplay apesta tanto hace falta conocer un poco su carrera. Su primer disco, Parachutes, no estuvo mal. Uno siempre es blando con las bandas nuevas porque, bueno, son jóvenes y les falta aprender (y porque es muy fácil sentarse a criticar sin haber compuesto nada con un instrumento). Yellow, Trouble y otras que prefiero no recordar pegaron con fuerza a base de bonitas melodías de jingle midtempo. Así fue. Por supuesto, su sonido tomaba "prestado" un poco de baladas de Radiohead tipo Fake Plastic Trees y Karma Police, pero en plan wanna-be, por lo que al final parecían los hermanos gemelos malos de Travis, otros farsantes.

Luego vino A rush of blood to the head, pero a nadie pareció importarle que era el mismo disco con otra portada. La banda comenzó un proceso acelerado de mojón mental, aunado sin duda por las ventas millonarias del disco. Sus egos crecieron, perdieron lo espontáneo y se volvieron más "cool" (lo que la industria te dice que es cool). Al igual que con su anterior trabajo, no les molestó hacer como 5 videos del mismo, siempre con el esposito de Gwyneth de protagonista, hasta hartar a los propios fans. Hablando de hartar, qué me dicen de ese riff de Clocks, que salió en cuanta promoción televisiva, tonos de teléfonos celulares y hasta en el trailer de un remake innecesario de Peter Pan. ¿Verdad que en su momento les encantaba pero ahora les da náuseas?

Claro, Coldplay no se venden. Ellos están en causas benéficas. Ellos se preocupan. Sí claro. Sin poner en duda sus intenciones (que no tengo por qué conocer) sólo acoto que hoy en día eso de las causas da mucha publicidad. Y sus discos no los regalan en las calles precisamente. Con sólo 3 larga duración, una búsqueda en amazon.com ofrece 55 productos distintos. Así es. ¿Saben que una entrada a un concierto cuesta 45 euros? (The Who se presentó en Madrid la semana pasada al mismo precio. The Who, Coldplay. Coldplay, The Who. )

The horror, the horror...

Hace un tiempito sacaron X&Y. ¡Qué título más creativo! (suena a marca de desodorante en spray). Bien pudo llamarse "aWitZ" por lo nulo que es. O mejor aún, M&M, por lo acaramelado y junk food. Con este disco despejaron dudas a quienes les seguían dando segundas oportunidades, y es que eso de tocar en grandes estadios les va de maravilla. Su estilo vende y no tienen por qué perder tiempo en tonterías como exploración, experimentación y madurez, que va, ya tienen una supermasa comiendo de la mano. Lo que me indigna de Coldplay, para ir cerrando, es que no se lo merecen. Se aprovechan de jovencitos que están descubriendo el rock y de yuppies (pajúos) que quieren seguir siendo rockeros pero en un ambiente más en tono con la oficina y la corbata. Lo dije al principio y ahora lo repito: ¿Para qué conformarse con unos imitadores? No se engañen.

Como el juego del palito mantequillero... Coldplay=frío, frío...

03 agosto 2006

Danny Boyle

Antes de comenzar quisiera dejar claro que el tema de actualidad con que iba a estrenar este blog es de carácter político, y para no estar dando impresiones equívocas sobre el carácter y tono de mis descargas, he decidido tomar un nombre aleatorio de una lista de farsantes que tengo apuntados. Hoy le toca a:


Danny Boyle. Boyle es un director de cine nacido en Manchester. Sus películas son queridas por muchas personas (jóvenes) y son consideradas "de culto" por viejos zorros del marketing. Boyle ha cuidado siempre la estética visual de sus films y a principios de los noventa llevó, por un rato, la bandera "cool" (otra farsa cuyo turno al paredón es inminente). Fue él quien puso al actor Ewan Mcgregor en el mapa con "Shallow Grave". Recibida con buenas críticas, pavimentó el camino para su siguiente trabajo (el más conocido creo yo): "Trainspotting", fácilmente una de las peores películas de los 90, y cuidado sino de la vida. Así es. Nota: por ende aquí le salpica también al autor de la novela, Irvine Welsh - aunque no la he leido y prefiero no embadurnarle sin tener pruebas fehacientes.

Aquí comienzan mis serios problemas con este director, quien estaría más cómodo dirigiendo comerciales de vodka y nachos, porque al menos los productos publicitados estarían a la altura de sus verdaderas aspiraciones para con el panteón pop. Trainspotting es una joya que glorifica el uso de las drogas. Cada cuadro está bellamente iluminado, con esos papeles tapiz tan "retro" y "cool", y ese soundtrack tan genial. Ni que hablar que todos los actores y actrices ronden los tempranos veinte. La historia trata sobre M. Renton, un vago ladronzuelo que se la pasa pipa inyectándose y jugando a lo Jackass, que se droga y... le pasan cosas... y al final ya decide no drogarse más. Sí, y yo me lo creo. Con ese final tan de mentira, la peli (queriendo o no) queda como un guiño de ojos a los más susceptibles: "hey kids its cool". Pero no lo es. La gente con problemas de drogas sufre un montón y hace que quienes los quieren sufran igual. No hay nada romántico en esta mierda y creo que todos los que la banalizan deberían ir al paredón (figurativo, claro).

Después vinieron otras pelis que aunque malazas, pueden ser defendidas ("A life less ordinary", "The Beach"... pero hay que tener gustos muuuy flexibles para ello) y finalmente, después de esos trabajos que no iban para ningún lado, Danny Boyle lo volvió a hacer: "28 days later". 28 fueron los días que pasé mentando madre no haberme salido del cine cuando aún tenía mis neuronas intactas.

Esa va de zombies en Londres y parece haberse propuesto utilizar todos los cliches del género pero eso sí, siempre looking good. Y comienza genial: con planos abiertos de la ciudad desierta que te hacen preguntarte: bueno en verdad no te hacen preguntar nada, uno solo despotrica que gente con tan poco talento tenga tantos recursos. No es justo. Así es.

La obra entera de Danny Boyle peca de prestar más atenciones a la imagen que a la historia. Y las historias que cuenta siempre pierden interés en la segunda mitad, producto de una mediocre explotación de premisas "interesantes". De esta manera nosotros también nos llevamos los chascos. No trato de ser snob y quitarle méritos al cine de escapismo (porque yo soy un gran defensor y fan) pero me saca la piedra que en una película de zombies (de Zombies, por Dios!) me den la cháchara pseudo intelectual de, no sé, "Conservacionismo para dummies".

Después de "28 días..." juré a los 4 vientos no ver más porquerías del Danny. No he visto "Millions" ni la pienso ver, ni me importa lo que me esté perdiendo, creo imaginar...

Para cerrar: El farsante de hoy trata por un lado de gustar a los radicales, a los estudiantes de comunicación social y de letras (sobretodo los que con sus vestiduras estrafalarias parecen gritar: "papá, quiéreme y ponme atención"). Por otro lado quiere complacer al espectador común, el cual subestima, por ello de "común" y le ofrece gato por liebre. Y muchos compran porque como vivimos en una era de masificación visual, todo es imagen y todo es joven, alegre, bullicioso y colorido como un comercial de cerveza.

Pero gracias a esta gente el futuro nos depara un enorme ratón.
Gracias por leer.

coming soon...

Gracias por la curiosidad. El primer fusilamiento tendrá lugar antes que termine el cursante mes de agosto.